lunes, 14 de agosto de 2017

Reseña: Graceling


Título: Graceling

Título original: Graceling

Autor: Kristin Cashore

Saga: Los siete reinos#1 (Graceling realm#1)

Editorial: Roca editorial

Nº de páginas: 400

Precio: 14’95 €

Sinopsis: Una gracia puede tener un valor infinito o puede ser totalmente inútil. Una gracia puede hacer que alguien sea veloz como el viento, o que sea capaz de predecir el tiempo, mientras que otras sólo harán que hables al revés sin pensar o te subas a los árboles.
Mi nombre es Katsa. Soy un instrumento que mi Rey utiliza para castigar a sus enemigos. Mi gracia es matar.

Graceling se abre al modo de la fantasía clásica: nos encontramos siete reinos con sus diferentes intrigas interpalaciegas, pero ninguno de esos reinos tiene tanto poder como aquel dominado por el rey Randa, y todo porque Katsa, la protagonista, es su sobrina. Katsa no es una persona normal, sino que ha sido bendecida por la gracia: cuando un bebé nace con los ojos de diferente color es porque estos tienen un “don” o una “gracia”.
Como la gracia de Katsa es matar, su tío la utiliza como un arma implacable para acabar con las rencillas con los otros reinos. Parece que Katsa está totalmente sometida a la voluntad de su tío, pero en realidad está involucrada con el Consejo, un grupo insurgente que se rebela contra los excesos de poder de Randa.
Así las cosas, la acción comienza a tomar forma cuando se nos presenta una conspiración contra los lenitas, uno de los reinos, y debido a esto conoceremos al segundo protagonista, Po, un príncipe lenita que también tiene una gracia y que va en busca de su abuelo desaparecido. Hasta aquí me parece que la autora ha desarrollado un mundo de ficción con mucho potencial; la idea de los dones no es exactamente novedosa (es básicamente como un superpoder), pero adquiere un cariz interesante en esta novela, ya que la gracia tiene su imagen física, se puede apreciar en el rostro del agraciado y eso suma un punto de marginación y temor que se mezcla con la curiosidad por estas personas y si, además, tienen una gracia con connotaciones negativas como la de Katsa te tienes que enfrentar a la soledad y el aslamiento.
La trama, entonces, tiene un buen ritmo durante toda la novela, te mantiene pegado a las páginas, aunque a veces abuse un poco del cliffhanger y de los giros de la trama. Ahora bien, el que en mi opinión es el gran punto negativo de la novela es la construcción de los personajes. De un tiempo a esta parte hemos visto el estereotipo “Mary Sue” en las protagonistas, es decir, sumisas, retraídas, con complejo de inferioridad, subordinadas a un protagonista masculino… y es tremendamente importante eliminar este cliché, sobre todo de la literatura juvenil y de ahí la respuesta de protagonistas fuertes como Katniss Everdeen o Celaena de Trono de cristal.
Si bien, lo que hace que estas dos sean personajes memorables es que tienen una construcción sólida de su psicología y sus motivaciones, son fuertes, pero son humanas y también tienen  debilidades. En Katsa se ha querido eliminar el cliché “Mary Sue” yendo completamente al otro extremo: es fuerte, poderosa y con un carácter fuerte llevado al límite (podemos hablar de cómo trata a los animales, ¿por favor? Agota a los caballos y los remplaza como si no fueran nada y además lo hace con crueldad). Su personaje está hecho para que el lector piense que es super “cool” y “badass”, pero no tiene ningún tipo de fondo, no hay nada en ella que la transforme de personaje a persona.
Otra cosa que personalmente me parece inconsistente es la cantidad de opiniones que existen tratándola como al nuevo “personaje feminista” porque es fuerte, rechaza el matrimonio y no quiere tener hijos. Este tipo de protagonistas femeninas imitan los que se han considerado tradicionalmente roles masculinos (poder, independencia, valentía y fuerza física) tratando de forma peyorativa lo que se considera tradicionalmente un rol femenino (por ejemplo, que te guste la moda) y eso es, precisamente, otra forma de sexismo, lo femenino es frívolo, poco interesante y estúpido simplemente por el hecho de serlo. (La mezcla de roles femeninos y masculinos está bien conseguida en Celaena, la protagonista de Trono de cristal, ya que da a entender que los gustos o comportamientos no son intrínsecos de un género, sino que están socializados de esa forma, en la realidad estos intereses no dependen, obviamente, de nuestro sexo). Lo que el feminismo defiende es la liberación de la mujer, es decir, poder elegir libremente qué hacer y qué no hacer: una mujer puede estar empoderada sin tener que desprestigiar cosas que se consideran femeninas (maquillaje, moda, charlar con amigas…).
El protagonista masculino está mejor desarrollado porque la autora no ha intentado que sea tan “guay” como Katsa lo es el 100% del tiempo. Aun así, como la protagonista principal es ella, Po no está tan trabajado como me gustaría.
Para concluir, debería mencionar que la prosa de Cashore me ha parecido bastante mediocre: en ocasiones resulta maniquea, con algunas estructuras repetitivas que da un aspecto pobre al texto.
En fin, la historia me ha parecido interesante, con posibilidades literarias, muy adictiva y muy agradable de leer, pero la protagonista y la forma de escribir de la autora entorpecían mi lectura constantemente; de ahí la nota final.



¿Habéis leído esta novela? ¿Opináis completamente lo contrario? Contadme, cada opinión es única y nunca es desmerecida ¡Besos!

miércoles, 9 de agosto de 2017

In My Mailbox (9)

¡Hola a todos! Ahí va un nuevo IMM con mis adquisiciones más recientes:


-La estación de la calle Perdido y La cicatriz de China Mieville: estos son un regalo de graduación de la Universidad (yay!) de mis padres. Se trata de una trilogía (el último está pendiente de publicar en español) de ciencia ficción, más específicamente de New weird, un subgénero experimental dentro del amplio catálogo de la ciencia ficción en general.


-El tiempo entre costuras de María Dueñas: otro regalo, en este caso por parte de mi tía, que sabía que llevaba tiempo queriendo leer este libro.


-The power de Naomi Alderman: es una novedad del mes pasado que ya tenéis reseñada en el blog, se trata de ciencia ficción feminista (el tema sobre el que versó mi trabajo final de carrera).


-Cuentos completos de Jorge Luis Borges: me encanta su poesía y solo había leído cuentos sueltos, pero el mes pasado Lumen lanzó esta preciosa edición.


-El juego de Ender de Orson Scott Card: es un clásico de la ciencia ficción que aún no he leído (sobre todo por lo extensa que esta la saga de Ender y lo difícil que es encontrarla toda en español). Esta pasada de edición es la que publicó Ediciones B en Junio para conmemorar el 30 aniversario de la novela.



Hasta aquí los libros de este mes, ¿los habéis leído? ¿Os interesa hacerlo? ¡Nos vemos!

viernes, 4 de agosto de 2017

Reseña: The power


Título: The power (novela)

Título original: The power

Autor: Naomi Alderman

Saga: Novela autoconclusiva

Editorial: Roca editorial

Nº de páginas: 352

Precio: 17’90 €

Sinopsis: Una niña en la América profunda escapa de un padre maltratador.
Un chico en Nigeria filma a una mujer que está siendo atacada en un supermercado.
La hija de un criminal del este de Londres ve cómo su madre es asesinada.
Una senadora en Nueva Inglaterra se esfuerza por proteger a su hija.
Cuatro personajes que sufren las tensiones construidas a través de siglos de desequilibrio y amenaza están dispuestos a llegar lejos en su determinación por establecer un nuevo orden mundial.
Cuatro chicas que descubren que poseen un poder: el de la electricidad. Con un simple movimiento de sus manos, pueden infligir un dolor agonizante e incluso la muerte.
Un nuevo poder, extraordinario y devastador, ha llegado y cambiará el mundo para siempre.

La premisa de este libro es simple ¿y si el poder estuviera en manos de las mujeres? Y la técnica narrativa es sencilla; se trata del role reversing o la inversión de roles. En esta novela vemos cómo se desmorona poco a poco la estructura patriarcal que actualmente conocemos y cómo se va construyendo una nueva sociedad de base matriarcal, donde el poder sigue siendo desigual entre los géneros, pero en este caso son las mujeres las que se privilegian del sistema.

Con esta premisa simple y esta técnica narrativa totalmente habitual en la ciencia ficción (sobre todo en la utopía y la distopía) Alderman ha dado a luz una novela con calidad y con mucha fuerza. Desde mi punto de vista, hay tres elementos clave en la novela:

En primer lugar, el perspectivimo: durante toda la novela hay un narrador omnisciente en tercera persona, pero cada capítulo está narrado desde el punto de vista de un personaje diferente, casi todos personajes femeninos a excepción de un par de ellos. Esto evita el maniqueísmo de la novela, evita la estructura narrativa plana, ya que a cada personaje le ha otorgado una personalidad propia y unos objetivos muy marcados que difieren de los del resto de personajes; por lo tanto, cada uno de ellos reacciona de una manera diferente a los acontecimientos narrados en la novela y eso ofrece una multitud de opiniones diferentes que no intentan conducir la del lector.

En segundo lugar, la ya mencionada técnica del Role reversing: como decía al inicio de la reseña, la ciencia ficción se vale continuamente de este recurso, ya que conecta el mundo real con el mundo literario imaginado, pero esta técnica es casi intrínseca de la ciencia ficción de corte feminista, simplemente porque ayuda a extrapolar situaciones que ahora son habituales desde otro de punto de vista que propician el “extrañamietnto estético” del lector haciéndole reflexionar, al mismo tiempo, sobre la realidad inmediata.


Un ejemplo (spoiler de contenido, pero no de la trama en sí) son los casos de violencia de género y de violación por parte de mujeres que se dan en la novela, sobre todo cuando un grupo de mujeres se excusan por haber violado a un chico diciendo que “él se lo estaba buscando” y que “iba pidiéndolo” (el famoso asking for it). Es decir, argumentos falaces que culpan a la víctima como vemos a diario en la prensa y las redes sociales.

El último ingrediente para el éxito es la reflexión sobre la corrupción que puede llegar a generar la ostentación de poder que se extrae de la novela: hay gente que hace cosas buenas; hay gente que hace cosas malas, hombres y mujeres, lo interesante es que Alderman otorga a las mujeres lo que siempre han sido acudas de carecer: poder para ejercer violencia física, en este caso con un nuevo órgano que les permite provocar descargas eléctricas. En el libro ambos sexos pueden ejercer la violencia física con sus propias manos sin armas y esto provoca que, en un principio, las mujeres se venguen de los oprobios del pasado para después posicionarse en los gobiernos y en los puestos de poder a través de cualquier medio.

Es decir, lo que refleja este libro es que, al fin y al cabo, a pesar de la sociedad matriarcal que se presenta en este libro, la realidad es que vivimos en una sociedad patriarcal y las barbaridades que las mujeres hacen en esta novela son las mismas que han recibido durante toda la historia. Alderman establece una reflexión consciente sobre las relaciones de poder y cómo estas afectan a las relaciones entre los géneros: en esta novela el poder lo tienen las mujeres (como grupo social) y los hombres se sienten inseguros en su presencia. En la vida real la situación es bien distinta: los hombre (repito, como grupo social) tienen el poder legitimado por nuestra estructura social, cultural, económica, política…

El único defecto que puedo comentar es que quizá se extiende demasiado en explicar las causas del derrumbe del antiguo sistema y su paso al nuevo, lo cual es muy interesante, pero también lo sería ver cómo funciona el nuevo sistema una vez asentado (ya que en el inicio y en el final se deja ver algo y parece que tiene mucho potencial literario).


Por último, es importante destacar que Alderman forma parte del programa Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative, siendo apadrinada por la gran Margaret Atwood y eso se deja ver en la escritura cuidada, elegante y a la vez punzante y mordaz de la autora.